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Bull Terrier

El Bull Terrier, también conocido como el Bull Terrier Ingles, es considerado hoy en día como un perro de rasgos físicos particulares y únicos, gracias a su cabeza de huevo y los pequeños ojos triangulares; características que son considerados por los expertos como rasgos elegantemente rudos.  

Además, por su pasado violento, son vistos como canes agresivos y malhumorados. Sin embargo, son perros alegres, dulces y extremadamente inteligentes, así que son encantadoras mascotas hogareñas.

Así que sigue leyendo y entérate más de estos encantadores animales.

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Historia del Bull Terrier: el origen del Caballero Blanco

A mediados del siglo XIX, después de la prohibición de las peleas de toros en Gran Bretaña, se buscaba una actividad que pudiera suplantar estas sangrientas peleas, así que surgieron las peleas de perros.

Para ello, en 1835 se cruzaron perros tipo Bulldog que podían aportar la fuerza y la resistencia al dolor con razas agiles e inteligentes como los Terrier, para obtener perros robustos e imponentes que fueran capaces de enfrentar las peleas.

Sin embargo, en su afán de encontrar una raza que no solo tuviera la habilidad de pelear, sino que también tuviera un aspecto estético y hermoso, el experto en cruces caninos James Hinks después de varios años de cruzar al ya extinto English White Terrier y las razas Bull con el Sabueso Gris Pointer Español (Perdiguero de Burgos) y el Sabueso Fox, en 1850 creó al fuerte y magnifico Bull Terrier.

Esta nueva raza ya no poseía los rasgos característicos de los perros luchadores de la época: dorso cóncavo, extremidades posteriores anguladas y el prognatismo que ofrecían tamaño y fuerza; por lo que hubo dudas sobre su uso en los ring de pelea por su aspecto suave y delicado. No obstante, estas dudas desaparecieron rápidamente al enfrentar perros muchos más grandes y haber salido triunfante en la mayoría de ellas.

Este hecho lo llevo a ser campeón e incluso, a romper varios récords en otro deporte favorito de Inglaterra: la cacería de ratas. Pero el interés de Hinks sobre los certámenes caninos condujo a que éste apareciera en el Cremorne Show en Londres de 1862 con su perra blanca “Puss” considerada el primero ejemplo del Bull Terrier.

Su color blanco cautivó a los jurados por ser una raza elegante y fuerte, por lo que Hinks comenzó a aparear únicamente a Bull Terrier blancos con genética de los Dálmatas para crear a los Bull Terrier completamente blancos.

Además, estos certámenes caninos conllevaron a que el Bull Terrier fuera una raza destacada por ser amistoso, fiel y pacífico, un perro ideal para la compañía y la mascota favorita en la burguesía, por lo que pasaron a ser conocidos como los Caballeros Blancos. Ya para 1900, se unió al cruce el Bull Terrier Staffordshire para darle color a la raza, creando dos variantes: el Bull Terrier blanco puro y las variedades de color.

También para este año, se cree que se introdujo al cruce genético el Collie Liso Revestido para desarrollar perros con un perfil suave y una cabeza con mayor longitud conocidos como “cara bajo”, los cuales fueron considerados como los Bull Terrier de la actualidad a partir del nacimiento del espécimen “Lord Gladiator” en 1917, quienes aún son característicos por la forma única de sus cabezas y sus pequeños ojos triangulares.

Por otro lado, con la idea de que los Bull Terrier fueran más aptos como mascota doméstica, para la época fueron surgiendo ejemplares más pequeños a raíz de cruces entre especímenes seleccionados y los Bull Terrier Ingles estándar, originando a los Bull Terrier Miniaturas quienes fueron reconocidos por el Kennel Club Británico en 1939 como raza independiente.

Características físicas del Bull Terrier

·         Tamaño y peso

Aunque no existe un límite en cuanto a su estatura y peso, el Bull Terrier viene en dos variantes con una constitución fuerte y musculosa: el estándar y el miniatura.  El primero, generalmente pesa unos 25-30 kg (55-65 libras) los machos y 20-25 kg (45-55 libras) las hembras, pero no suelen pasar los 35 kg (75 libras), con una altura de 21 a 22 pulgadas en el hombro.

En cambio, el ejemplar miniatura pesa unos 15 kg (35 libras) con una altura de 14 pulgadas (si el can supera esta estatura, puede llegar a ser penalizado en una exposición canina).

·         Cabeza

Su forma de huevo es la característica que define al Bull Terrier. Esto se debe a que posee un cráneo dolicocéfalo que le otorga una cara larga y fuerte, con una cabeza ovalada sin depresión naso-frontal ni hendiduras y un perfil que se curva suavemente hacia abajo desde su extremo superior para terminar en un hocico romano.

Sus orejas son pequeñas, delgadas y siempre erguidas con las puntas hacia arriba, y entre ellas posee una frente plana. Otro rasgo característico son sus ojos, los cuales son triangulares y estrechos en posición oblicua de un color oscuro, ya sean negros o marrones muy oscuros (los colores claros son indeseables).

Aunque no posee una mandíbula prominente, su cierre en forma de tijera le otorga una mordida poderosa con dientes grandes y fuertes. Su cuello es largo, arqueado y sin papada, se estrecha gradualmente desde los hombros a la cabeza. 

·         Cuerpo

El cuerpo es redondo con una espalda corta, un lomo amplio y musculoso, y con el pecho profundo, acercando a éste último más al suelo que el abdomen. Su cola es corta de implantación baja, con base ancha estrechándose hasta la punta.

·         Piel

Es pegada al cuerpo, con un pelaje corto, liso, áspero al tacto, apretado y de aspecto ligeramente brillante.

·         Color

El clásico Bull Terrier es de color blanco. Sin embargo, existen variantes de razas blancas con manchas en cabeza de color marrón, negro, rojizo, atigrado, leonado o tricolor (las manchas en otras zonas son penalizadas).

Comportamiento y carácter del Bull Terrier

A pesar de su pasado sangriento y de su aspecto intimidante, el Bull Terrier es un perro amable, dulce, cariñoso y alegre. Son excelentes perros de compañía, muy leales y unidos a su familia humana ya que no les gustan estar solos, por lo tanto, no es buena idea dejarlos en soledad por mucho tiempo porque se llenan de estrés y se deprimen, por lo que suelen causar daños en la vivienda con sus potentes mandíbulas cuando se aburren.

Son canes extremadamente extrovertidos, juguetones y activos, así que no es recomendable para principiantes porque demandan mucho tiempo y son obstinados; tampoco es bueno dejarlos solos con niños pequeños porque pueden derribarlos fácilmente con su gran fuerza en los constantes saltos.

Gracias a sus ancestros, son valientes con un gran instinto de protección, pero pueden no reaccionar bien con movimientos bruscos o si se les llega a desafiar, así que hay que tener cuidado en lugares públicos. Sin embargo, generalmente el Bull Terrier no es un perro agresivo ni iniciará una pelea, sino que es un perro muy pacifico considerado una gran mascota para familias con niños grandes.

Para ello, deben recibir un entrenamiento temprano e interactuar con otros perros o animales para que aprendan a tolerarlos y así poder evitar que se conviertan en canes agresivos, ya que son muy territoriales, posesivos y celosos, tendiendo a sobreproteger a sus familiares de extraños.

Son perros inteligentes, por lo que aprenden rápido adquiriendo un temperamento equilibrado; pero también son muy testarudos y se distraen fácilmente, así que la constancia y la disciplina serán esenciales.