Jack Russel Terrier

De un aspecto tan adorable que nos recuerda a un muñeco de felpa, el Jack Russel Terrier es una de las razas predilectas a la hora de adoptar un cachorro. Sin embargo, conviene conocer las características de la raza para saber si se trata del perro ideal para nuestro ritmo de vida.

Origen

En su origen es un perro de trabajo. Desde sus comienzos en el siglo XIX, los Jack Russel se criaron como perros de caza. La raza toma su nombre del Reverendo inglés John Russel, criador de una de las cepas más finas de Terrier para cazar zorros. Debido a que su criador estaba más interesado en las aptitudes para la cacería de sus perros que en su aspecto, no dejó establecido un parámetro claro para identificarlos como raza, y así es como existen distintas variedades de Jack Russel, incluyendo el Jack Russel terrier mini y el Parson Russel, que algunos consideran una raza aparte.

Si bien el Jack Russel se originó en Inglaterra, la raza se desarrolló posteriormente en Australia, desde donde alcanzó renombre internacional y desde donde proviene el estándar con el cual desde el año 2000 se identifica oficialmente.

Por tratarse de perritos sumamente alegres, carismáticos y de dulce apariencia, es común que los Jack Russel estelaricen películas, series y programas de televisión. Un ejemplo lo constituye la mascota de Jim Carrey en la película La Máscara.

Salud y nutrición

Se trata de una raza de perros pequeños, de cuerpo cuya longitud supera a la altura (que va desde los 15 a los 35 centímetros) y patas cortas. Pero su apariencia pequeña no debe engañarnos ya que se trata de un animal ágil, fuerte y musculoso. Suelen vivir entre 12 y 14 años y son perros muy saludables. Por supuesto que, como en cualquier raza, son propensos a determinadas enfermedades y condiciones de salud. En el caso de los Jack Russel, pueden sufrir problemas en la vista como ser cataratas y desarrollar ceguera, displasia de caderas, y sordera congénita, que un veterinario puede detectar en un Jack Russel Terrier cachorro desde que tiene 4 semanas de vida.

Mención aparte merece la importancia de darle a tu perro una adecuada nutrición. Si bien cualquier perro aceptará gustoso los bocadillos y las sobras que le ofrezcas, es importante que recuerdes que el Jack Russel es propenso a la obesidad y esta puede acarrearle serios problemas de salud. Para evitar esto, además de una alimentación balanceada debes proporcionarle a tu Jack Russel muchas oportunidades para mantenerse activo y hacer ejercicio. Es más fácil reconocer cuándo un Jack Russel de pelo corto está excedido de peso que la variedad de pelo largo.

Temperamento

Es un perro muy inteligente, osado y curioso. Suele llevarse bien tanto con los adultos como con los niños, y puede convivir con otros animales, ya que no es de morder ni es demasiado nervioso como otros perros pequeños. Eso sí, es sumamente activo y lo ideal es que sus dueños le provean de diversos estímulos y oportunidades para moverse, correr y jugar al aire libre… ¡especialmente si puede cavar hoyos! Disfruta enormemente en espacios abiertos, pero ¡atención! Es fácil que se escabulla y se pierda de vista siguiendo un rastro que le resulte interesante, así que llévalo con correa y acostúmbralo a obedecer tus llamados.

Son perros de caza, así que mantendrán tu vivienda libre de molestos roedores. Su persistente ladrido los convierte en buenos perros guardianes aunque, claro, por su pequeño tamaño no podrán hacer mucho más que alertar de la presencia de algún intruso.

Ejercicios

Como mencionamos antes, son perritos que necesitan mucha actividad física. La ventaja de su pequeño tamaño es que se adaptan bien a vivir en espacios pequeños (siempre y cuando tengan varias oportunidades diarias para salir a pasear). En casa pueden entretenerse con juguetes de morder, que los ayudarán a descargar energía.

Si tienes un ritmo de vida más bien sedentario, seguramente el Jack Russel no sea el mejor perro para ti: es importante que tenga mucho tiempo para correr libremente, saltar y desplazarse a su gusto al aire libre. Un perro de esta raza que no realiza suficiente ejercicio puede tornarse hiperactivo o desarrollar conductas destructivas.

Aseos

Para conservar limpio al Jack Russel suele alcanzar un baño mensual y cepillados regulares para eliminar el exceso de pelo, esto con más frecuencia en los Jack Russel de pelo largo que en los de pelo corto. Al bañarlo, aprovecha para higienizar bien sus largas orejas. Sécalo con un secador de pelo procurando que no esté demasiado cerca al punto de que pueda quemarse. Por supuesto, en cualquier ocasión en que el perro se ensucie demasiado es importante higienizarlo, sobre todo tratándose de una raza tan pequeña que suele subirse a las camas o a los sillones en casa.

Ahora que los conoces, ¿piensas que un Jack Russel cachorro es el perro que estás necesitando en tu vida?