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Pequinés

raza de perros pequines

Esta raza de perros china, que según la leyenda desciende del matrimonio mítico entre una mona y de un león, se caracteriza por su personalidad y su carácter. Con el dueño adecuado pueden ser fieles compañeros. Aprendamos algo más acerca del pequinés, o el pekinés como también se lo conoce.

Origen

Se dice que los perros pequineses son de una de las razas más antiguas del mundo, incluso hay registros de ellos en grabados de más de 4000 años de antigüedad, y supieron ganarse su lugar en la corte del imperio Chino. Conocidos como perros-leones, y apreciados por la familia del emperador, durante muchos años fueron relegados a la ciudad de Pekín (de ahí proviene el nombre de la raza). Por aquellos tiempos, no cualquiera podía tener un perro pequinés, ya que eran privilegio de la nobleza.

Solo a mediados del siglo XIX llegaron a Europa, donde captaron la atención de la Reina Victoria y comenzaron a participar de las exposiciones caninas. A comienzos del siglo XX llegó el primer pequinés a los EEUU, y en 1912, un ejemplar de esta raza cobró fama al ser uno de los tres perros que sobrevivió al hundimiento del Titanic. En la actualidad, es una raza extendida por el mundo como mascota y perro de exhibición.

Salud y nutrición

Existen diversas variedades de pequinés, como el pequinés maltés, el pequinés enano o el pequinés albino, el más apreciado y costoso. Todos ellos son pequeños y robustos, con una característica cabeza plana y hocico chato, y los ojos redondos y algo saltones. El peso promedio de los ejemplares es de 5 kilos, siendo las hembras un poco más grandes que los machos.

Su pelaje es largo y abundante, aunque existen ejemplares de pequinés de pelo corto por lo general se valora un manto largo y liso, en espacial en sus orejas, su cola y sus patas. Puede tener diferentes colores en el manto.

Con respecto a la salud del pequinés, se trata de una raza que se enferma poco y que tiene una buena recuperación, pero no hay que pasar por alto cierta predisposición a sufrir problemas en la zona de los ojos, así como dificultades respiratorias –si tu pequinés resopla, sin embargo, no necesariamente es signo de enfermedad, sino que es algo característico de los perros de hocico chato.

Por otro lado, debes prestar atención a la alimentación de tu pequinés, ya que tiende a desarrollar sobrepeso. Evita darles galletas y otras golosinas que no le harán ningún bien. El pequinés cachorro necesita una dieta alta en contenido de proteínas, y con los ejemplares adultos te conviene alternar entre alimentos secos (los mejores para su salud dental) y los semi-húmedos, que les resultan más atractivos.

Temperamento

Aquí llegamos al punto álgido de esta raza, que le ha ganado tanto admiradores como detractores. Y es que el pequinés, pese a su aspecto pequeño y adorable, no es un típico perro faldero ni permitirá que se lo lleve en un bolso de mano como otras razas pequeñas. Son conocidos por su carácter fuerte, se los describe como “testarudos” o de “mal genio”. No son perros agresivos, pero sí ladran mucho (lo que, por otra parte, los convierte en buenos perros guardianes ya que alertan de inmediato la presencia de intrusos).

Por todo ello, no son la mejor raza para convivir con niños: no tienen paciencia ni toleran largas sesiones de juegos. Por otro lado, sí pueden ser muy cariñosos si se los respeta y se les proporciona un hogar tranquilo y acogedor. Además, no necesitan demasiado espacio ni largas sesiones de ejercicio, y como no tienen mucha fuerza son fáciles de llevar. Eso los convierte en excelentes mascotas para personas mayores.

Ejercicios

Un pequinés adulto es un animal tranquilo que busca ante todo la comodidad, pero como cualquier otro perro necesita poder dar pequeñas caminatas a diario, de entre 15 y 20 minutos cada vez, no solo por cuestiones higiénicas sino también por su salud y para poder socializar.

Algo que debes tener en cuenta es que los pequineses son propensos a sufrir el calor, así que cuando lo saques a pasear asegúrate siempre de evitar los horarios de más sol, y de siempre llevar agua para ofrecerle.

Aseos

El abrigo de esta raza es largo y liso, más suave en el interior y más duro en la parte exterior. Para mantenerlo hace falta cepillarlo muy bien a diario, pero no bañarlo con frecuencia y siempre con un champú bien suave. Para cepillarlo coloca al pequinés panza arriba y procura eliminar los nudos de su pecho y axilas. Después, se cepillan los costados del animal, abriendo el pelo por capas y utilizando un cepillo de púas metálicas para eliminar el pelo muerto.

También es fundamental que mantengas corto el pelo de las almohadillas para que no lo afecte en sus movimientos. El pelo de la cabeza también requiere cuidados especiales.

¿Crees que un perro pequinés es el ideal para ti?