Perros Beagle

Los perros Beagle son una de las razas más populares como mascotas, pues además de su temperamento amistoso tienen un aspecto adorable, con sus largas orejas y su pelaje suave. Aprendamos algo más acerca de estos cariñosos animales.

Origen

La historia de la raza Beagle tiene muchos siglos. Algunos rastrean su origen incluso hasta la Grecia Antigua. Si bien se suele ubicar allí su origen, fue en el siglo XV, en Gran Bretaña, donde se popularizó su cría como perros de caza. Se dice que el Beagle era el perro predilecto de la reina Isabel I de Inglaterra, y que ella fue la encargada de llevarlos a las casas nobles de otros países, como Francia y Bélgica. Su excelente sentido del olfato los convierte en eficaces rastreadores de animales como liebres y otros roedores pequeños.

En la actualidad, si bien hay quienes siguen empleándolos para la caza deportiva, los Beagle son una de las razas de perros medianos más elegida como mascota familiar. Sin duda, su popularidad aumentó a consecuencia de la famosa tira cómica Peanuts, uno de cuyos protagonistas era el simpático perrito Snoopy.

Salud y nutrición

Si bien se suele hablar de diferentes variedades de Beagle (tales como el Beagle enano, o la variedad inglesa y la americana) hay que destacar que oficialmente se reconoce una sola raza y que los que se venden como “perros de bolsillo” suelen ser simplemente ejemplares más pequeños, o con el defecto congénito de enanismo. El Beagle adulto suele pesar entre 10 y 20 kilos y alcanzar una altura a la cruz en torno a los 35 cm. Su esperanza de vida ronda entre los 12 y los 15 años.

Como cualquier otra raza, los Beagle tienen predisposición genética a sufrir algunas complicaciones puntuales de salud. En este caso, pueden llegar a  padecer estenosis pulmonar, hipotiroidismo (ambas enfermedades producen fatiga excesiva en el animal), epilepsia. Así también, los Beagle son propensos a algunas enfermedades en los ojos, como cataratas, displasia de retina o microoftalmia (sin llegar a ser ceguera). Muchas de estas enfermedades pueden sobrellevarse con el adecuado tratamiento y control veterinario.

Un punto aparte merece el cuidado de sus orejas, uno de los principales atractivos del Beagle, que al ser tan delicadas, suaves y finas requieren ciertos cuidados. Principalmente, debes procurar mantenerlas limpias para evitar que se infecten.

Por otro lado, con respecto a la nutrición, el perro Beagle tiene tendencia al sobrepeso, por lo que no debe ser alimentado en exceso y debes procurar darle oportunidades de salir a pasear, jugar y hacer suficiente ejercicio.

Temperamento

Además de por su aspecto tierno, el Beagle es tan popular entre los amantes de las mascotas por su personalidad de “eterno cachorro”. Es tranquilo, ladra mucho pero con un ladrido agradable, es alegre y juguetón y disfruta mucho la compañía humana, lo que lo convierte en un excelente perro para los niños. Sufren cuando se los deja solos. No suelen ser la raza más indicada como guardiana, ya que no harán mucho más que ladrar para alertar de la presencia de extraños.

Son perros despiertos e inteligentes. Entrenar a los Beagle cachorros no es, sin embargo, una tarea sencilla, ya que son muy resueltos y curiosos y quieren salirse con la suya. Un punto a su favor es que suelen comportarse bien con otros perros. Podrás sacar a pasear al Beagle a un parque sin miedo a que se meta en problemas, pero eso sí, debes tener mucho cuidado que no se escape o se pierda siguiendo el rastro de algún olor que haya llamado su atención.

Ejercicios

Brindarle al Beagle suficiente ejercicio es importante para mantener su salud y prolongar su expectativa de vida. Un ejercicio moderado, tal como las caminatas, se puede combinar con sesiones más activas, como correr tras una pelota. No es un perro para acompañarte a correr, ya que por su tamaño, lo que para ti es una caminata a paso ligero ya cuenta como trote o carrera para el Beagle.

La actividad física es importante en cualquier etapa de la vida del perro. Los Beagle cachorros necesitan ejercicio para gastar energía y no incurrir en comportamientos destructivos. Y mantener activo al Beagle adulto es fundamental para que no desarrolle sobrepeso.

Aseos

Gracias a que el pelo del Beagle es corto, no necesitan demasiado mantenimiento. Demasiados baños pueden resecar su piel, tan sensible, por lo que a no ser que esté muy sucio lo mejor es bañarlos quincenalmente. En el momento de higienizarlos, recuerda limpiar el área alrededor de sus ojos con un paño limpio, y evitar que ingrese agua a sus oídos. Un cepillado semanal completa la higiene del Beagle y evita que el pelo excesivo termine en el piso de tu casa y en tus alfombras.

Con todo lo que ya sabes acerca del Beagle, ya puedes saber si adoptar un perro de esta raza es adecuado para tu ritmo de vida.