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Shih Tzu

Conocido también como “pequeño león” o “perro crisantemo”, el Shih Tzu es una raza con mucha historia. Conozcamos algo más de sus características físicas, su temperamento y sus necesidades de cuidado.

Origen

La raza de perros Shih Tzu tiene más de 800 años. Al igual que otras razas caninas, como el Lhasa Apso o el Pequinés, los perros Shih Tzu también provienen de la cultura oriental, ya que su origen es de Tíbet. Llevados a principios del siglo XX a China por un Dalai lama, los nobles los criaban por su belleza como animales de compañía, ya que con su majestuoso pelaje que roza el suelo parecen más adornos vivientes que animales guardianes. Se los valoraba por su aspecto majestuoso y su rostro similar al de un león, lo que le valió su denominación.

En la década de 1930, estos perritos fueron traídos a occidente: en 1934 llegaron a Inglaterra y después de la Segunda Guerra Mundial, a los Estados Unidos, donde fueron reconocidos oficialmente en 1969. 

Salud y nutrición

Oficialmente son reconocidos dentro del grupo de perros toy por su pequeño tamaño. Los Shih Tzu tienen un cuerpo robusto, más largo que alto, suelen pesar entre 5 y 8,5 kilogramos de peso y alcanzan su tamaño completo alrededor de los diez meses de vida. Pueden vivir entre 14 y 15 años, siendo una raza bastante longeva. Poseen una cabeza redonda, con hocico achatado y ojos saltones. La cola se enrosca sobre su lomo. Sin dudas, la principal marca distintiva de esta raza es su cuantioso pelaje, liso y muy largo si se lo deja crecer.

Con respecto a las enfermedades que puede padecer la raza, hay que mencionar las afecciones respiratorias, propias de las razas braquicefálicas (de hocico corto y chato). También sufre muchísimo el calor. Otros problemas que pueden padecer son la displasia renal, la luxación de rótula y la displasia de cadera, que suelen aquejarlos cuando ya son de edad avanzada.

Con respecto a la alimentación del Shih Tzu, ten en cuenta que los perros de razas pequeñas tienen un metabolismo rápido y que el pequeño estómago no les permite almacenar grandes porciones de alimento. Esto significa que deberás alimentarlo con mayor frecuencia, en pocas cantidades. Por otro lado, procura no darle golosinas ni exceso de alimentos, ya que tienen tendencia a la obesidad, reforzada por su poca predisposición a correr y a ejercitarse.

Temperamento

Los perros Shih Tzu tienen fama de testarudos, pero quienes conocen de cerca a la raza aseguran que son cariñosos e independientes al mismo tiempo. Son perros amigables, disfrutan muchísimo de la compañía humana pero no necesariamente se lo pasan en brazos. Pueden convivir bien con otros perros –con la posible excepción de otro macho Shih Tzu. Son tolerantes también con los niños (si bien no muy juguetones), y en realidad el motivo para supervisarlos es que los niños más pequeños podrían jalarle el largo pelo al perro y entonces sí, ocasionar que este les gruña. No son grandes guardianes: por un lado, suelen ser bastante silenciosos. Por otro lado, si llega a entrar un intruso es posible que el perro solo quiera jugar con él.

Con respecto al entrenamiento de los Shih Tzu cachorros, debes armarte de paciencia porque no son la raza más obediente. Sin embargo, también les gusta mucho ser el centro de la atención, con lo que el Shih Tzu puede deleitarse efectuando pequeños trucos si nota que ello lo ayuda a granjearse simpatías.

Ejercicios

Como mencionábamos antes, los Shih Tzu no son fanáticos del ejercicio. Por supuesto que necesitan salir al aire libre para hacer sus necesidades, pero prefieren dar paseos cortos, o pasar el rato con su familia humana en un espacio pequeño, como un patio o una terraza, donde serán más propensos a contemplar la escena que a correr y jugar.

Debes ser muy cuidadoso durante el verano, ya que los Shih Tzu son muy sensibles y no soportan bien las temperaturas elevadas. Evita exponer a tu perro al sol y si lo sacas a caminar cuando hace calor, asegúrate de llevarle agua para que se mantenga bien hidratado.

Aseos

Definitivamente, el Shih Tzu no es el perro para quienes no tienen tiempo de dedicarse a acicalarlo. Su hermoso pelaje requiere constante cepillado, peluquería y limpieza (claro, siempre se puede optar porque lo lleve más corto, pero al ser una característica distintiva de la raza lo habitual es que los dueños de estos perritos quieran lucirlos en su mejor esplendor). También es necesario bañarlo una vez al mes, secándolo después del baño.

Como el flequillo de los Shih Tzu roza los ojos, hay que recortarlo e higienizar el área con frecuencia para que no se produzcan infecciones. Otra área a prestar atención son las uñas, que es necesario recortar con regularidad teniendo en cuenta de que no son perros que suelan desgastarlas con el ejercicio.

Ahora que los conoces bien, ¿tienes ganas de traer un Shih Tzu a compartir tu casa y tu vida?