Teckel

Conocido también como Dackel, Dachshund o simplemente, “perro salchicha”, el Teckel es una raza que se caracteriza por su versatilidad y adaptabilidad al ambiente en el que le toque vivir. Eso lo convierte para muchos en la mascota perfecta. ¿Lo es para ti?

Origen

Los perros de raza Teckel han sido considerados tradicionalmente como un símbolo de Alemania, si bien hay quienes discuten si su origen es de este país o de Austria. Lo cierto es que ya desde finales de la Edad Media se conocían perros muy similares a los de esta raza. Tampoco se sabe con exactitud qué razas de perros intervinieron en su linaje, aunque sí se dice que en sus orígenes haya algún terrier de patas cortas, que se aprovechó para formar un excelente cazador bajo tierra, capaz de introducirse en madrigueras de zorros o conejeras. En Alemania este perro se destacó como cazador de tejones (su nombre en alemán, Dachshund, así lo implica, Dach significa “tejón).

Hay tres variedades de perros Teckel según su pelo (liso, duro o largo) y cada una de ellas comenzó en momentos diferentes. El original fue el de pelo liso y tamaño estándar (el de miniatura apareció más adelante). Algo más que añadir acerca de este perrito es que mientras que en Alemania y en otras partes de Europa el Teckel sigue siendo considerado un perro de caza, en América se popularizaron como mascotas.

Salud y nutrición

Los Teckel son perros medianos o pequeños según de qué variedad se trate. Su peso puede oscilar entre los 3,5 y los 9 kilos. También varían por su pelaje, tanto en largo como en la coloración. Pero si una característica unifica a la raza es la desproporción entre el cuerpo –más alargado- y las patas bien cortas.

Debido a esta característica genética (una mutación conocida como bassetismo), la columna vertebral es el punto débil de la raza de perros Teckel. Debes tener mucho cuidado en no exigirle a este animal que haga carreras largas o intensas, procurar que no suba escaleras ni se trepe a los muebles, e incluso se recomienda que al cogerlo en brazos no se lo haga de las axilas sino distribuyendo mejor el peso de su troco entre las dos manos, para evitar producirles lesiones. Tampoco debes fomentar que se sostenga sobre sus patitas traseras.

Otro punto débil son sus orejas caídas, ya que es fácil que en ellas se acumule suciedad y que puedan infectarse. Por lo demás, son perros que pueden vivir mucho tiempo en buena salud, ya que suelen alcanzar entre 14 y 16 años de edad.

Respecto a la nutrición, es fundamental mantener su peso a raya, ya que también por su delicada espalda y su particular fisionomía el sobrepeso podría causarle una hernia de disco. Lo ideal es partir su porción diaria y servirle dos veces al día, para evitar que coma demasiado rápido y después reclame más alimento.

Temperamento

Son perros muy alegres, fieles, grandes compañeros de sus amos y juguetones con los niños de la familia. A la vez, aún con su tamaño pequeño, los Teckel pueden ser buenos guardianes, ya que son valientes y advierten con su ladrido la presencia de extraños. A su vez, este carácter puede dificultarles su vínculo con otros perros.

Algo a tener en cuenta es que los Teckel no son sencillos de entrenar por ser bastante testarudos, es recomendable comenzar cuando son cachorros para aprovechar la inteligencia y todo el potencial de esta raza. Por lo demás, son sociables y adoran la compañía humana, ya sea jugando de manera activa o bien simplemente echados junto a nosotros pasando un rato tranquilo en casa.

Ejercicios

Como hemos visto, no hay que exigirles demasiado esfuerzo físico para no lastimar su delicada columna, pero sí es bueno que el Teckel haga caminatas diarias y alguna que otra carrera corta al aire libre, para que no se convierta en un perro ansioso e incurra en comportamientos destructivos (por ejemplo, cavar hoyos en el jardín). También adoran jugar aunque ya no sean Teckel cachorros.

Un Teckel bien entrenado disfruta deportes caninos como las carreras de obstáculos y, por supuesto, la caza, que era su afición favorita en los albores de esta raza.

Aseos

Suele ser una raza de perros fácil de mantener. El clásico Teckel de pelo liso no necesita más que algún cepillado ocasional y un baño una vez por mes (a no ser que venga muy sucio de jugar al aire libre). El Teckel de pelo largo sí requiere que se lo cepille a diario para evitar nudos. Por otro lado, el Teckel de pelo duro requiere un arrancado cada seis meses, lo mejor es llevarlo a una peluquería canina con experiencia en la raza.

Ahora que conoces sus características además de su simpático aspecto, ¿tienes ganas de adoptar un Teckel?