West Highland White Terrier

Conocidos como “westies”, estos simpáticos perritos blancos son las delicias de las familias con niños, ya que se trata de una raza muy adaptable, juguetona y afectuosa. Aprendamos algo más acerca de los perros West Highland White Terrier.

Origen

En el nombre de la raza está su historia, ya que se originaron en las tierras altas del oeste (west highlands) de Escocia. Se atribuye la creación de la raza West Highland White Terrier a diferentes nobles escoceses, todos ellos aficionados a la caza. De hecho, se explica el color de estos perros en la promoción de ejemplares que hicieron los cazadores, para quienes los ejemplares blancos servían para distinguirlos mejor de sus presas. En efecto, dice la leyenda que uno de los criadores de perros de caza en Escocia, que tenía perros de distintos colores, una vez confundió a uno de sus ejemplares predilectos con un zorro y le disparó por accidente. Desde entonces, se eligieron ejemplares blancos para que este desafortunado hecho no se repitiera.

Estos perros, al principio con ancestros comunes a otros terriers, tuvieron diferentes denominaciones, como los Poltalloch Terriers o los White Roseneath Terriers. Fue a comienzos del siglo pasado cuando por primera vez participaron de concursos, y pronto ganaron popularidad tanto en los certámenes caninos como también como mascotas.

Salud y nutrición

Se trata de perros pequeños, cuyo peso oscila entre los 3 y los 9 kilos, y su altura alcanza los 30 centímetros. Son, en apariencia, algo cabezones, aunque solo en apariencia ya que se debe al abundante pelo. Tiene una expresión muy amistosa y se destacan por su pelaje bien blanco. Suelen vivir entre 12 y 14 años. No obstante, como ocurre con cualquier raza, los perros West Highland White Terrier también son propensos a sufrir determinadas enfermedades.

Para empezar, la patología hereditaria conocida como “quijada del Westie”, técnicamente denominada osteopatía craneomandibular. Consiste en el crecimiento anormal del hueso de la quijada, que le produce al cachorro West Highland White Terrier dolores y dificultades para alimentarse. La buena noticia es que no solo tiene tratamiento, sino que además desaparece por sí sola cuando el perro tiene un año. Otra predisposición que padece esta raza es la acumulación de cobre en el hígado, lo que puede originar la hepatitis. Es muy importante efectuar controles veterinarios ya que muchas veces esta se da asintomática.

Por otro lado, pueden sufrir conjuntivitis u otitis, muchas veces prevenibles con una adecuada limpieza de los ojos y oídos del animal para evitar que se acumule suciedad y se infecten. También son propensos a sufrir dermatitis, esto hay que tenerlo en cuenta a la hora del aseo (ver más adelante).

Temperamento

Los perros West Highland White Terrier se destacan por ser muy independientes, juguetones, curiosos y un poco porfiados, por lo que necesitan ser entrenados desde cachorros, con firmeza y mucha paciencia. Como otros terriers, les encanta correr tras un rastro que hayan encontrado, cavar hoyos en la tierra y perseguir a otros animales, por lo que no necesariamente convivirán bien con otras mascotas. Sin embargo, un punto a su favor es que si se los socializa adecuadamente, son muy cariñosos con los niños, lo que los convierte en excelentes mascotas para la familia. Les divierte jugar a toda hora, pero claro, si hay niños muy pequeños hay que enseñarles a ellos a tratar bien al animal y manipularlo siempre con cariño.

Así como con sus persistentes ladridos el Westie puede tornarse algo molesto, este mismo rasgo los convierte en buenos perros guardianes, ya que alertarán de inmediato sobre la presencia de intrusos.

Ejercicios

Esta raza de perros requiere de ejercicios frecuentes aunque moderados. Puede vivir en un departamento pequeño, siempre y cuando dispongas de tiempo para jugar con él y llevarlo de paseo, aunque sin extenuarlo. Si lo dejas solo al aire libre, te llenará el jardín de hoyos, con lo que es importante que se encuentre acompañado buena parte del día.

Aseos

Como mencionamos antes, el West Highland White Terrier tiene una piel muy sensible, que se reseca con facilidad y puede irritarse y formar erupciones. Por ese motivo, no conviene bañarlo más de una vez por mes, y siempre utilizando un producto neutro, o para piel hipersensible. Después de bañarlo, hay que secar con mucho cuidado sus delicadas orejas.

Para no someterlo a más baños de los estrictamente necesarios, el pelaje blanco debe ser cepillado a diario, retirando los pelos muertos y la suciedad acumulada. Si el perro se mancha las patas o el rostro, se los puede limpiar con un paño humedecido con agua tibia. Es importante que desde muy pequeño acostumbres al cachorro West Highland White Terrier a estos hábitos de higiene.

Ahora ya conoces lo suficiente acerca de la raza West Highland White Terrier para saber si es el perro indicado para ti. ¿Quieres adoptar uno?